A Joseph Brodsky
Supongo que descubres que Occidente
no teme a la poesía
En realidad no le interesa:
carece de valor de mercado
y el poeta sobrevive de migajas
¡Qué diferencia! Allá en La Gran Mentira
le temen más que al demonio (en quien no creen)
Al poeta le ven cundido de palabras
artillado de verbos
revestido de ideas peligrosas
Un poeta nunca está a salvo de sospechas
Un escritor nunca es digno de fiar
Si te le acercas sentirás un burbujeo
el descontento eterno en él habita
No hay servilismo que recubra el peligro
Te hostigan, pero te temen
Te acosan, pero se asustan
Te recluyen te matan OK pero te tienen miedo
Saben que tus palabras les corroe el suelo
Y sólo es cuestión de tiempo para que La Gran Mentira se desplome
En Occidente las palabras se inflan, flotan ingrávidas
vueltas artificios inútiles
Revolotean en anuncios y discursos:
las pequeñas mentiras cotidianas que socavan la vida
Y luego de un período en que como animal exótico te exhiben
eres como pavesa que la brisa esparce
La cárcel por lo menos era un reconocimiento
más atroz sí pero más vivo que un premio
más terrible sí pero más real que una cátedra
más perverso sí pero con más sentido que extinguirse en medio
de la barahunda demente de Occidente
no teme a la poesía
En realidad no le interesa:
carece de valor de mercado
y el poeta sobrevive de migajas
¡Qué diferencia! Allá en La Gran Mentira
le temen más que al demonio (en quien no creen)
Al poeta le ven cundido de palabras
artillado de verbos
revestido de ideas peligrosas
Un poeta nunca está a salvo de sospechas
Un escritor nunca es digno de fiar
Si te le acercas sentirás un burbujeo
el descontento eterno en él habita
No hay servilismo que recubra el peligro
Te hostigan, pero te temen
Te acosan, pero se asustan
Te recluyen te matan OK pero te tienen miedo
Saben que tus palabras les corroe el suelo
Y sólo es cuestión de tiempo para que La Gran Mentira se desplome
En Occidente las palabras se inflan, flotan ingrávidas
vueltas artificios inútiles
Revolotean en anuncios y discursos:
las pequeñas mentiras cotidianas que socavan la vida
Y luego de un período en que como animal exótico te exhiben
eres como pavesa que la brisa esparce
La cárcel por lo menos era un reconocimiento
más atroz sí pero más vivo que un premio
más terrible sí pero más real que una cátedra
más perverso sí pero con más sentido que extinguirse en medio
de la barahunda demente de Occidente
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